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PUERTAS DE PASO Y DIVISORIAS SIN PERFIL


Realizamos divisiones en vidrio sin perfiles y puertas de paso, con carriles aereos y abatibles con bisagras. Diseño moderno.

Soluciones que permiten satisfacer las actuales necesidades creadas por las nuevas tendencias arquitectónicas de espacios abiertos y diáfanos, ha culminado en la creación de esta nueva colección de Puertas de Paso, que cumplen con exquisitez la demanda de arquitectos y decoradores.


CERRAMIENTOS DE ALUMINIO

Instalación de cerramientos en aluminio normal y de rotura de puente térmico para terrazas, ventanas, contraventanas, porches, divisorias, etc.

IDEAS, CONSEJOS Y ASESORAMIENTO PARA VENTANAS, PUERTAS Y PERFILES DE ALUMINIO

Ventanas de Aluminio con RPT (el fin de la condensación en el interior de las viviendas)

¿Por qué se producen las condensaciones? Porque el aire que tenemos en el interior de nuestras casas contiene, en mayor o menor medida, vapor de agua. Las ventanas de aluminio con Rotura de Puente Térmico (RPT) ayudan a eliminarlas.

La condensación dentro de tu vivienda se produce cuando el aire húmedo entra en contacto con una superficie lo suficientemente fría como para que el vapor de agua que contiene pase a estado líquido, formando gotas de agua, por ejemplo, en la pared exterior de una botella de refresco en verano. ¿Y a quién no se la difuminado alguna vez su propia imagen en cualquier espejo de baño en invierno?

El exceso de humedad en el aire del interior favorece la aparición de la condensación. Diversas actividades diarias y domésticas, como las duchas de agua caliente, cocinar, el riego de plantas o, simplemente, lavar la ropa, aumentan las probabilidades de condensación. ¿Cómo podemos controlar estas condensaciones?:

- Mediante el aislamiento térmico, que ayuda a reducir la cantidad de calor perdido. A mayor aislamiento, mayor aumento de la temperatura de las superficies interiores de la vivienda, reduciendo la posibilidad de que se produzca condensación. ¿Y cómo podemos favorecer dicho aislamiento? Con ventanas de aluminio con RPT, las cuales minimizan la aparición de condensaciones superficiales, además de mejorar el confort y reducir la factura de calefacción. ¿Otro requisito esencial? Su correcta puesta en obra. De este modo nos aseguraremos evitar los puentes térmicos.

- También las controlaremos con una adecuada ventilación, que permita que el aire cargado de humedad salga de la casa antes de que se produzca la condensación. Al entrar aire del exterior, más frio en invierno que el del interior, y calentarse, conseguiremos reducir el % de humedad relativa global.

En la mayoría de los casos, si no hay un elemento anormal que genere un aumento de la humedad, como filtraciones de tuberías, canalones obstruidos, o fugas en desagües y goteras, simplemente cerciorándonos que realizamos una adecuada ventilación en cocinas y baños, y siempre que evitemos que las típicas zonas con escasa circulación de aire (como las esquinas, o detrás de los armarios) se queden sin ventilar, nos aseguraremos la reducción del riesgo de condensación. Aunque, para que nuestra dinámica surja efecto, las ventilaciones requerirán de ciertos requisitos.

La alta permeabilidad al aire de las ventanas que se instalaban en las viviendas hacía que disminuyera la humedad en el ambiente, por esa ventilación “no deseada”. ¿A costa de qué? De un “enfriamiento” continuado de la casa, o lo que es lo mismo, de un aumento del gasto en calefacción. Al sustituirlas por sistemas de aluminio con RPT más “ajustados”, conseguimos una vivienda confortable y silenciosa, y mediante ventilaciones controladas, o con la colocación de sistemas de extracción o aireadores, basta unos minutos al día para evitar las condensaciones superficiales.

Además, una adecuada calefacción es otro factor que ayuda a disminuir las condensaciones superficiales. Y es que al aumentar la temperatura de las superficies internas se reduce el enfriamiento del aire al entrar en contacto con ellas, facilitando que no llegue a condensar la humedad que contiene. Un sistema de calefacción continuo favorece el calentamiento adecuado de todas estas superficies.

En definitiva, colocando ventanas de aluminio con Rotura de Puente Térmico en nuestra casa mejoraremos significativamente el aislamiento de su “piel”, reduciremos las pérdidas de calefacción, a la par que lograremos minimizar la aparición de condensaciones superficiales, aumentando el confort en el interior de nuestras viviendas y el ahorro energético.

¿Ha llegado el momento de substituir tus ventanas por otras que te aseguren un excelente aislamiento?

Las condensaciones (y cómo combinar medidas para prevenirlas en nuestra casa)

La condensación se puede formar en cualquier superficie, haciéndose más visible en los materiales no absorbentes, como las ventanas, pero también los espejos. ¿Quieres saber por qué las condensaciones suelen aparecer mayormente de noche, sus causas y cómo prevenirlas?

Las humedades por condensación son una consecuencia de los mejores aislamientos en el hogar, los cuales no permiten el intercambio de aire. En concreto, y tal como ya os avanzamos hace dos semanas en nuestro post con algunos consejos para elegir una buena ventana, cuando hablamos de condensación hablamos del cambio de fase de la materia que se encuentra en forma gaseosa (generalmente vapores), la cual pasa a forma líquida cuando alcanza su punto de rocío. En definitiva, se trata del proceso inverso a la vaporización.

No se puede detectar la humedad mientras el aire la absorbe; solamente se manifiesta cuando entra en contacto con una superficie fría donde se puede condensar. ¿Es esta la razón por la cual las condensaciones se manifiestan durante la noche? Si, ya que cuando se enfría el aire interior, éste deja de contener el agua vaporizada, licuándose esta en todas las superficies, es decir, paredes, muebles y ventanas. ¿Y dónde se hace más visible? Pues en las superficies que no pueden absorber la humedad, como vidrios y carpinterías, lo que afecta a cualquier material del que estén fabricadas las ventanas.

La condensación en las ventanas, por lo tanto, está causada por un exceso de humedad en el interior de la casa. Esto se produce, sobre todo, en los meses fríos del invierno. ¿Por qué disminuye la frecuencia en verano? Porque en los meses más calurosos del año ventilamos constantemente, pero en invierno tendemos a reducir la renovación del aire para no enfriar la casa.

En este caso, los principales motivos que forman las condensaciones en nuestras casas son los siguientes:

- Ducharnos diariamente y no ventilar después

- Hervir agua cuando cocinamos

- Si tenemos bebés, recurrir al uso de humidificadores

- Lavar la ropa y posteriormente tenderla en el interior de la vivienda, para secarla con la ayuda de los radiadores

- Nuestra propia incidencia en el uso de la vivienda. Una excesiva ocupación produce un incremento de la cantidad de agua (y es que emitimos más de 7 litros de vapor de agua por persona/día)

- En definitiva, por la incidencia de cualquier aparato que añada vapor de agua al ambiente interior.

La forma más directa de prevenir la condensación en las ventanas sería una batería de medidas entre las que podemos destacar:

- Instalar ventanas con Rotura de Puente Térmico (RPT) y que además contemplen, tal y como expresa el vigente CTE (Código Técnico de la Edificación), en sus DB HS de Salubridad y calidad del aire interior, unos aireadores que garanticen una adecuada renovación del aire. En este caso los mejores son los higrotérmicos, que abren la ventilación automáticamente al detectar una determinada humedad relativa del aire

- Además, lo más probable es que tengamos que reducir la cantidad de humedad en nuestra casa. Para lograrlo, instalaremos un deshumidificador que proyecte fuera la humedad del aire

- El uso del extractor cuando cocinemos

- La ventilación de los baños tras las duchas

- Si no disponemos de deshumidificadores, secaremos la ropa en el exterior de nuestra vivienda

- Adoptar la disciplina de abrir las ventanas por las mañanas, entre 5-10 minutos al día

- Evitar que la temperatura del interior de nuestro hogar llegue a un punto demasiado bajo. Y es que el aire frío no puede contener la humedad, la cual, se condensará en nuestras ventanas.

Una buena compra si padeces este problema repetidamente es un higrómetro. Se vende en ópticas, o en ferreterías. Es barato y te dará una información muy valiosa. ¿Un truco? Si nuestro ambiente interior contiene una humedad relativa del aire superior al 65 %, nos puede estar sugiriendo que abramos unos minutos las ventanas o que encendamos el deshumidificador. ¿Lo sabías?

¿Pueden tus ventanas ayudarte a ahorrar energía?

Lejos quedan los tiempos en que los humanos vivíamos en grutas para protegernos de las inclemencias del tiempo, grutas en las que se abrían huecos en las ventanas por donde entrase la luz y la ventilación.

El tiempo ha pasado y nosotros seguimos abriendo huecos en nuestras particulares grutas (ya sean modernos edificios urbanos o casas en medio del campo) para dar entrada a la luz del sol.

Pero con la luz del sol, entran también los rayos ultravioletas que decoloran nuestras alfombras, o los molestos rayos infrarrojos que provocan que pongamos al máximo el aire acondicionado, bajemos las persianas o simplemente nos abaniquemos.

En los últimos años el vidrio ha evolucionado y nos ofrece soluciones eficientes a todas estas incomodidades. Y es que el vidrio de nuestras ventanas, aún siendo transparente, puede incorporar finas capas de óxidos metálicos, imperceptibles al ojo humano, que nos ayudan a ahorrar energía. Son lo que llamamos vidrios de capas.

¿Cómo logra, concretamente, semejante eficiencia? Una de las formas en las que se manifiesta la energía solar son los rayos infrarrojos. Los infrarrojos de onda corta entran por nuestras ventanas calentando el interior de nuestro hogar. Como el calor siempre va de donde más hay a donde menos hay, cuando el sol desaparece y el interior de nuestro hogar tiene mayor temperatura que el exterior, sale hacia fuera en forma de infrarrojos, pero en este caso, de onda larga. Un fenómeno que provoca las pérdidas de calefacción en invierno y refrigeración en verano.

Pero el vidrio ha evolucionado y se han ido desarrollado capas con mayor reflexión al infrarrojo de onda corta, o de onda larga, a ambas a la vez. Y dependiendo de cada necesidad, el vidrio puede incorporar uno u otro tipo de capas:

- Capas de control solar: reflejan los infrarrojos de onda corta que provocan el calentamiento del interior de nuestros hogares. Hacen de sombrilla cuando el sol incide directamente sobre el vidrio, por lo que no son necesarios toldos de protección.

- Capas de baja emisividad: retienen la energía generada dentro de nuestros hogares, ya sea calefacción en invierno, como aire acondicionado en verano. ¿Un símil muy apropiado? Que actúan como si fuesen un abrigo, mejorando el aislamiento de nuestro hogar.

- Capas selectivas: incorporan ambas capas en el mismo vidrio, reduciendo la entrada solar directa y aislando eficazmente el habitáculo.